Mientras se atraviesa este cerro se recorren diversos miradores donde se puede apreciar el balneario y la bahía de El Rodadero... todo esto mientras se llega a esta tranquila playa de aguas cristalinas. Para esta caminata debe llevar ropa y zapatos cómodos, traje de baño, gorra o sombrero, lentes de sol, protector solar, cámara fotográfica y abundante agua. Igualmente la merienda, el almuerzo y otros productos alimenticios.
Es de anotar que esta caminata no requiere de costos de entrada ni guianza, aunque se recomienda hacer el recorrido con una persona que conozca la ruta o asistir en grupos por motivos de seguridad.
Algunos aventureros optan por llegar a esta playa en bicicleta. Aunque es una actividad extrema y con ciertos riesgos, es una alternativa para disfrutar del lugar. Sin embargo para practicar el mountain bike se requieren elementos de seguridad y protección tales como guantes, rodilleras, coderas, casco y vestuario que proteja.
Otros visitantes llegan a esta ensenada en yates, veleros o embarcaciones, lo que les permite disfrutar de un paisaje entre el mar y la montaña; disfrutar del sol de los días caribeños y la brisa del mar. A su llegada se puede deleitar con un picnic, un baño de playa, tomar el sol o simplemente descansar a la orilla del mar, en las arenas doradas del sector. Allí también se puede observar las montañas, verdes o marrones de acuerdo con la temporada del tiempo.
